Si vives en Madrid y buscas una escapada de naturaleza fácil, accesible y espectacular, la ruta a la Charca Verde es una de esas experiencias que tienes que vivir al menos una vez. Situada en el corazón de La Pedriza, dentro del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, esta senda te lleva hasta una de las pozas naturales más bonitas de la Comunidad de Madrid, rodeada de formaciones rocosas de granito que parecen esculpidas a mano.
Lo mejor de todo es que no necesitas ser un senderista experimentado para disfrutarla. Es una ruta perfecta para familias con niños, para quienes se inician en el senderismo o simplemente para cualquiera que necesite desconectar del asfalto durante unas horas. En esta guía te cuento absolutamente todo lo que necesitas saber: cómo llegar, dónde aparcar, qué te vas a encontrar en cada tramo y esos detalles prácticos que marcan la diferencia entre una excursión perfecta y un pequeño desastre logístico.
Qué es la Charca Verde y por qué es tan popular en Madrid
La Charca Verde es una poza natural formada por el río Manzanares a su paso por La Pedriza, en el término municipal de Manzanares el Real. Su nombre viene del color verde esmeralda que adquiere el agua al reflejarse sobre las rocas de granito del fondo, creando un espectáculo visual que no te esperas encontrar tan cerca de la capital. Se encuentra a apenas una hora en coche desde el centro de Madrid, lo que la convierte en una de las excursiones más populares de la sierra madrileña.
Su popularidad no es casualidad. La combinación de un sendero asequible, un paisaje de roca granítica único en Europa y esa poza de agua cristalina al final del camino la convierten en un plan redondo. De hecho, junto con otras propuestas como la ruta a la Cascada del Purgatorio en el valle del Lozoya, es probablemente la excursión más recomendada para quienes quieren iniciarse en las rutas de montaña cerca de Madrid. Cada fin de semana, cientos de personas recorren esta senda buscando ese contacto directo con la naturaleza que solo encuentras en rincones así.
Ubicación exacta en La Pedriza, Parque Nacional Sierra de Guadarrama
La Charca Verde se encuentra en la zona conocida como La Pedriza Anterior, dentro del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Para situarte, La Pedriza es un enorme macizo granítico que se extiende al norte de Manzanares el Real, famoso por sus formaciones rocosas caprichosas que reciben nombres tan curiosos como El Elefante, La Tortuga o El Camello. Es también uno de los destinos preferidos por los escaladores de toda España.
El punto de partida de la ruta es el aparcamiento de Canto Cochino, que actúa como puerta de entrada principal a La Pedriza. Desde allí, el sendero discurre paralelo al río Manzanares en dirección norte, adentrándose en un paisaje que combina bosques de pino y encina con esas enormes moles de granito que hacen de La Pedriza un lugar tan especial. Si te gustan los paisajes graníticos, este rincón te dejará con la boca abierta, aunque si prefieres el bosque denso, quizá te interese más la ruta por el Bosque Finlandés en Rascafría, que ofrece un ambiente completamente diferente.
Ficha técnica de la ruta a la Charca Verde
Antes de ponerte las botas, aquí tienes los datos esenciales que necesitas para planificar tu jornada. Esta ficha técnica te dará una visión rápida de lo que te espera en el camino, aunque más abajo te cuento cada tramo con todo detalle para que no te pierdas ni un solo rincón.
| Dato | Detalle |
|---|---|
| Distancia | 6-7 km (ida y vuelta) |
| Desnivel acumulado | 150-200 metros |
| Duración estimada | 2,5 - 3,5 horas (con paradas) |
| Dificultad | Baja-Media |
| Tipo de ruta | Ida y vuelta (opción circular) |
| Apta para niños | Sí, a partir de 5-6 años |
| Perros permitidos | Sí, siempre con correa |
| Punto de inicio | Aparcamiento de Canto Cochino |
| Época recomendada | Primavera y otoño |
Como ves, los números son bastante amables. Estamos hablando de una caminata de dificultad baja que cualquier persona con una condición física normal puede completar sin problema. El desnivel es suave y progresivo, sin cuestas que te dejen sin aliento. Eso sí, hay algunos tramos donde tendrás que caminar sobre roca, así que un buen calzado marca la diferencia.
Cómo llegar a la Charca Verde desde Madrid
Llegar hasta el punto de inicio de la ruta es sencillo, pero hay un par de cosas que debes tener muy claras para evitar sorpresas desagradables. La Pedriza tiene restricciones de acceso que pillaron desprevenidos a más de uno, así que presta atención a esta sección porque puede ahorrarte un viaje en balde.
En coche desde Madrid y dónde aparcar en Canto Cochino
La forma más cómoda de llegar es en coche. Desde Madrid, toma la A-1 (autovía del Norte) y sal en dirección Manzanares el Real por la M-608. Una vez en el pueblo, sigue las indicaciones hacia La Pedriza. La carretera se adentra en el parque hasta llegar al aparcamiento de Canto Cochino, que es donde comienza la ruta. El trayecto desde Madrid centro dura aproximadamente 50-60 minutos sin tráfico.
El aparcamiento es gratuito pero tiene plazas limitadas, y aquí viene el primer consejo importante: llega temprano. Los fines de semana y festivos, especialmente en primavera y verano, el parking se llena antes de las 10 de la mañana. Si llegas tarde, tendrás que aparcar mucho más abajo y añadir kilómetros a pie. Mi recomendación es estar allí a las 8:30 como muy tarde en temporada alta. Entre semana el problema es menor y podrás aparcar con tranquilidad.
Llegar en transporte público a La Pedriza
Es posible llegar en autobús, aunque requiere algo más de planificación. El autobús 724 de la empresa Larrea conecta Madrid (intercambiador de Plaza de Castilla) con Manzanares el Real. El trayecto dura aproximadamente una hora. Una vez en el pueblo, tendrás que caminar o buscar transporte hasta Canto Cochino, lo que añade unos 5 kilómetros adicionales por carretera. No es la opción más cómoda, pero es viable si no dispones de vehículo propio.
Otra alternativa es combinar el autobús con servicios de taxi local desde Manzanares el Real hasta el aparcamiento de Canto Cochino. Te recomiendo llamar con antelación para asegurarte disponibilidad, especialmente los fines de semana. Si buscas rutas más accesibles en transporte público, la ruta a la Chorrera de los Litueros desde Somosierra es otra opción magnífica que puedes considerar y que cuenta con mejor conexión.
Permisos, restricciones de acceso y control de aforo en La Pedriza
Este es probablemente el punto más importante de toda la guía y el que más quebraderos de cabeza causa. La Pedriza tiene un sistema de control de aforo que limita el número de vehículos que pueden acceder al recinto del parque. Esto es especialmente relevante los fines de semana, puentes y festivos entre los meses de junio y septiembre, aunque puede aplicarse en cualquier momento de alta afluencia.
El control se realiza mediante una barrera situada en la carretera de acceso. Cuando se alcanza el cupo máximo de vehículos, la barrera se cierra y no se permite la entrada de más coches hasta que otros salgan. No existe un sistema de reserva previa online, por lo que la única estrategia es madrugar. Te recomiendo consultar la información actualizada en la web oficial del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama antes de tu visita para confirmar horarios y posibles restricciones adicionales. Si algún día te quedas sin poder entrar, siempre puedes improvisar y hacer la ruta a la Chorrera de Mojonavalle en Canencia, que está relativamente cerca y rara vez tiene problemas de aforo.
Descripción de la ruta paso a paso
Ahora sí, vamos a lo que realmente importa: el camino. Te describo cada tramo con el detalle suficiente para que no necesites más que esta guía en el móvil. El sendero está razonablemente bien señalizado, pero hay algunas bifurcaciones que pueden generar dudas, así que sigue leyendo con atención.
Tramo 1: Del aparcamiento de Canto Cochino al río Manzanares
La ruta comienza en el aparcamiento de Canto Cochino, donde encontrarás un panel informativo con el mapa de las rutas de La Pedriza. Desde allí, toma el camino principal que sale en dirección norte. Los primeros metros discurren por una pista ancha y cómoda que enseguida te mete en ambiente: a tu alrededor empezarás a ver las primeras formaciones graníticas de La Pedriza y los pinos que bordean el camino.
En pocos minutos llegarás al río Manzanares, que en este punto es todavía un curso de agua modesto pero lleno de encanto. Lo cruzarás por un pequeño puente y a partir de aquí el sendero se estrecha ligeramente. Este primer tramo es el más sencillo de toda la ruta, prácticamente llano, y te servirá de calentamiento antes de que el terreno empiece a ponerse algo más interesante. Es un inicio muy agradable que recuerda en cierto modo al comienzo de la ruta al Puente de la Angostura, otra joya escondida que discurre también junto al agua.
Tramo 2: Senda junto al río hasta la Charca Verde
Este es el tramo más bonito y también el que requiere algo más de atención al pisar. La senda discurre en gran parte paralela al río Manzanares, alternando entre zonas de bosque con sombra agradable y tramos más abiertos donde las rocas de granito dominan el paisaje. El desnivel es suave pero constante, y en algunos puntos tendrás que trepar ligeramente por roca o saltar entre piedras.
A medida que avanzas, el paisaje se vuelve cada vez más espectacular. Las formaciones rocosas de granito adoptan formas imposibles a ambos lados del camino, y si levantas la vista es probable que veas algún buitre leonado planeando sobre las paredes de roca. También es habitual encontrarse con cabras montesas que pastan tranquilamente entre las rocas, completamente habituadas a la presencia humana. Este tramo dura aproximadamente 45-60 minutos a paso tranquilo y es donde realmente entiendes por qué La Pedriza es un lugar tan especial.
Tramo 3: Llegada a la Charca Verde y zona de descanso
Y de repente, ahí está. Después de un último tramo entre rocas, el sendero desemboca en la Charca Verde, y te aseguro que la primera impresión merece la pena. Se trata de una poza amplia y profunda donde el río Manzanares se remansa, rodeada de enormes bloques de granito que crean un anfiteatro natural. El agua adquiere ese tono verde esmeralda característico que le da nombre, especialmente llamativo cuando le da el sol.
La zona que rodea la charca ofrece varias rocas planas ideales para sentarse, descansar y comer algo. Es el lugar perfecto para hacer una parada larga, disfrutar del paisaje y cargar las pilas antes del regreso. Encontrarás espacio suficiente para extender una toalla y simplemente disfrutar del sonido del agua. Eso sí, recuerda que estamos en un espacio natural protegido: llévate toda tu basura y respeta el entorno. Si buscas ese mismo tipo de experiencia de poza natural pero en un ambiente diferente, la ruta a la Cascada del Hervidero en el valle del Lozoya te ofrece un plan similar con cascada incluida.
Regreso: ruta de vuelta por el mismo camino o variante circular
La opción más sencilla y habitual es regresar por el mismo camino, lo que convierte la ruta en un recorrido de ida y vuelta de unos 6-7 kilómetros en total. La vuelta se hace más rápida porque el desnivel juega a tu favor y ya conoces el terreno. Calcula unos 40-50 minutos para el regreso.
Sin embargo, existe una variante circular que pasa por el Collado de la Dehesilla y regresa por una pista forestal más amplia. Esta opción añade algo de distancia y desnivel, pero evita repetir camino y te ofrece perspectivas diferentes del paisaje. Si eliges esta variante, asegúrate de llevar el track GPS descargado o tener bien claro el recorrido, ya que la señalización en algunos puntos es mejorable. Para senderistas que ya conocen La Pedriza y buscan alargar la jornada, es una alternativa muy recomendable.
¿Se puede uno bañar en la Charca Verde?
Esta es sin duda la pregunta del millón y la que más búsquedas genera. Voy a ser muy claro para evitar confusiones: la Charca Verde se encuentra dentro del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, y la normativa del parque establece restricciones claras sobre el baño en sus cursos de agua. La situación ha ido evolucionando con los años y es importante que tengas la información correcta.
Normativa actual sobre el baño en espacios protegidos
El baño en la Charca Verde está oficialmente restringido. La normativa del Parque Nacional prohíbe el baño en las zonas donde pueda suponer una alteración del ecosistema acuático, y agentes medioambientales realizan controles periódicos, especialmente en los meses de verano. Las sanciones pueden ir desde una simple advertencia hasta multas económicas, dependiendo de la situación y del criterio del agente.
Dicho esto, la realidad es que mucha gente se mete al agua, sobre todo en los días de más calor. Sin embargo, mi recomendación es respetar la normativa vigente. Estamos hablando de un Parque Nacional, el máximo nivel de protección ambiental que existe en España, y nuestra responsabilidad como visitantes es preservarlo. Meter los pies para refrescarse es una cosa; meterse a nadar con crema solar es otra muy diferente para el ecosistema del río. Si lo que realmente buscas es un buen baño en la sierra, hay alternativas legales mejores que puedes explorar.
Alternativas para darse un baño en la Sierra de Guadarrama
Si el baño es una parte fundamental de tu plan, existen opciones donde podrás darte un chapuzón sin problemas. Las piscinas naturales de la sierra de Madrid son una alternativa perfecta para combinar senderismo y baño de forma legal y respetuosa. Algunos municipios de la zona cuentan con zonas habilitadas que te ofrecen esa experiencia refrescante sin conflicto con la normativa.
Otra opción es planificar tu excursión a la Charca Verde como ruta de senderismo pura y complementarla otro día con un plan de baño. Al fin y al cabo, el verdadero atractivo de este lugar es el paisaje espectacular de La Pedriza, las rocas de granito, la fauna y esa sensación de estar en un lugar salvaje a apenas una hora de la Gran Vía. El baño es un plus, pero no debería ser el motivo principal para venir aquí.
Consejos prácticos para hacer la ruta de senderismo a la Charca Verde
Ahora que ya conoces el recorrido, vamos con esos detalles prácticos que pueden convertir una buena excursión en una experiencia perfecta. Aunque la ruta es sencilla, hay algunos aspectos que conviene tener en cuenta para disfrutarla al máximo y evitar contratiempos.
Mejor época del año para visitar La Pedriza
Las mejores épocas para hacer esta ruta son la primavera (abril-junio) y el otoño (septiembre-noviembre). En primavera el río baja con buen caudal, la vegetación está en su momento más verde y las temperaturas son perfectas para caminar. El otoño ofrece una luz preciosa y colores espectaculares en los bosques que rodean el camino, además de una menor afluencia de visitantes.
El verano es la época más concurrida pero también la menos recomendable en muchos sentidos. Las temperaturas pueden superar los 35°C, gran parte del recorrido está expuesto al sol y las restricciones de acceso por aforo son más frecuentes. Si decides ir en verano, madruga mucho y lleva abundante agua. El invierno es viable pero debes tener en cuenta que los días son cortos y puede haber hielo en las rocas, lo que complica algunos tramos. Si prefieres rutas con más sombra y frescor natural en verano, la ruta a la Charca Verde no es la única opción: también puedes valorar la ruta a la chorrera de San Mamés, que transcurre por un entorno mucho más boscoso y umbrío.
Qué llevar en la mochila
No necesitas un equipamiento especial, pero sí hay elementos que considero imprescindibles. En primer lugar, calzado adecuado: no hace falta una bota de alta montaña, pero olvídate de las chanclas o las zapatillas de tela. Hay tramos de roca donde necesitas agarre y sujeción en el tobillo. Unas zapatillas de trekking ligeras son la opción ideal.
Además, lleva al menos un litro y medio de agua por persona, más en verano. No hay fuentes de agua potable a lo largo de la ruta, así que todo lo que bebas tendrás que llevarlo encima. Completa la mochila con protector solar, gorra, algo de comida para la parada en la charca y, por supuesto, una bolsa para llevarte toda tu basura. Una pequeña toalla también puede venirte bien si planeas sentarte en las rocas junto al agua.
¿Es la ruta de la Charca Verde apta para niños y familias?
Sí, con matices. La ruta es perfectamente apta para niños a partir de 5-6 años que estén mínimamente acostumbrados a caminar. El desnivel es moderado y la distancia es asumible para la mayoría de los peques, especialmente si haces paradas frecuentes y conviertes el camino en una aventura: buscar cabras montesas, identificar formas en las rocas o jugar a exploradores junto al río.
Eso sí, hay tramos donde hay que caminar sobre roca y no es apta para carritos de bebé. Los niños más pequeños tendrán que ir en mochila portabebés. También es importante llevar un ritmo adecuado a los más pequeños y no forzar. Si tus hijos son muy pequeños o prefieres algo todavía más sencillo, quizá te convenga empezar por rutas más cortas y llanas. La sierra de Madrid ofrece opciones para todos los niveles, y no hay que subestimar la fatiga infantil en un día caluroso.
¿Se puede ir con perros a La Pedriza?
Sí, puedes llevar a tu perro, pero con una condición innegociable: debe ir siempre con correa. Estamos en un Parque Nacional con fauna silvestre, y los perros sueltos suponen un riesgo tanto para las cabras montesas como para las aves que nidifican en las paredes de roca. Los agentes medioambientales son estrictos con esto y pueden sancionarte si tu perro va suelto.
Además, lleva agua suficiente también para tu mascota y recoge sus excrementos durante todo el recorrido. La convivencia entre senderistas con y sin perro depende de que todos cumplamos las normas básicas de respeto al entorno y a los demás visitantes. Si tu perro es tranquilo y está acostumbrado a caminar, disfrutará enormemente de esta ruta.
Nivel de dificultad real y estado del sendero
Oficialmente la ruta tiene una dificultad baja-media, y es una calificación bastante acertada. El sendero está en general en buen estado, aunque no esperes una pista forestal lisa y uniforme. Hay zonas donde caminarás sobre roca granítica, tramos con algo de desnivel lateral y algún paso donde necesitarás usar las manos para equilibrarte, especialmente si las piedras están mojadas.
Para un senderista habitual es un paseo muy cómodo. Para alguien que no sale nunca al monte, puede suponer un esfuerzo moderado, pero en ningún caso es una ruta técnica ni peligrosa. La señalización es aceptable, con marcas de pintura en las rocas y algunos carteles informativos, aunque hay bifurcaciones donde conviene prestar atención. Si llevas el track GPS en el móvil, no tendrás ningún problema de orientación.
Flora y fauna de La Pedriza durante la ruta
Uno de los grandes atractivos de esta excursión es la riqueza natural que te acompaña durante todo el recorrido. La Pedriza no es solo roca: es un ecosistema vivo y sorprendentemente diverso que te regala encuentros memorables si caminas con los ojos bien abiertos y un poco de paciencia.
Cabras montesas, buitres leonados y la fauna de La Pedriza
El encuentro estrella de la ruta es, sin duda, la cabra montés. La Pedriza alberga una población estable de estos animales, y es francamente habitual verlas pastando entre las rocas o descansando al sol muy cerca del sendero. Están acostumbradas a los senderistas, así que podrás observarlas y fotografiarlas sin problema, siempre que mantengas una distancia prudente y no las molestes.
Si levantas la vista al cielo, probablemente veas planear algún buitre leonado sobre las paredes de granito, ya que La Pedriza es una de las zonas de nidificación más importantes de la Comunidad de Madrid para esta especie. También podrás avistar águilas calzadas, halcones peregrinos y, con suerte, algún águila imperial ibérica sobrevolando la zona. Es un espectáculo que no tiene nada que envidiar a otros enclaves naturales españoles y que convierte un simple paseo en una experiencia de naturaleza completa.
Vegetación y paisaje según la estación del año
La vegetación que encontrarás varía notablemente según el tramo y la altitud. En las zonas más bajas predominan las encinas, los enebros y extensas manchas de jara que en primavera se cubren de flores blancas con un aroma inconfundible. A medida que ganas altura, aparecen los pinos silvestres y resineros que proporcionan sombra agradable en los meses cálidos.
En primavera, el río baja con fuerza y la vegetación ribereña está en su máximo esplendor, con fresnos, sauces y un sotobosque denso y verde. El otoño transforma los colores del bosque y crea un contraste espectacular con el gris del granito. En invierno, el paisaje se vuelve más austero pero igualmente bello, con las rocas a menudo cubiertas de musgo y líquenes que les dan un aspecto casi místico. Cada estación ofrece una versión diferente de esta ruta, lo que la convierte en una excursión a la que apetece volver una y otra vez.
Otras rutas de senderismo imprescindibles cerca de Madrid
Si la ruta a la Charca Verde te ha dejado con ganas de más, la sierra de Madrid ofrece un catálogo impresionante de senderos para todos los niveles. La Pedriza en sí misma tiene suficientes rutas para mantenerte ocupado muchos fines de semana, pero hay otras muchas opciones repartidas por la sierra que merece la pena conocer.
Más rutas en La Pedriza: El Yelmo, Dehesillas y Puente de los Pollos
Si quieres seguir explorando La Pedriza, tienes opciones para todos los gustos. La subida al Yelmo es el clásico por excelencia, con su característica roca visible desde todo Manzanares el Real. La ruta de las Dehesillas es otra alternativa más tranquila que recorre la zona baja de La Pedriza por caminos anchos y cómodos. Y el Puente de los Pollos te lleva a un rincón precioso del río Manzanares que poca gente conoce.
Cada una de estas rutas tiene su personalidad y su atractivo. Lo mejor de La Pedriza es que puedes ir combinándolas a lo largo del año y siempre descubrirás algo nuevo. Las formaciones rocosas, la fauna, la luz... todo cambia según la hora, la estación y la ruta que elijas. Es un terreno de juego inagotable para los amantes del senderismo y la naturaleza.
Excursiones en la Sierra de Guadarrama y el Valle del Lozoya
Más allá de La Pedriza, la Sierra de Guadarrama y el Valle del Lozoya esconden auténticas joyas del senderismo madrileño. La ruta a la Chorrera de Mojonavalle en Canencia es un clásico que te lleva a una cascada impresionante a través de un bosque de abedules. También muy cerca tienes la ruta a la Cascada del Purgatorio en Rascafría, que compite con la Charca Verde en popularidad y espectacularidad.
Para quienes buscan experiencias diferentes, la ruta por el Bosque Finlandés te transporta a un paisaje que parece sacado de Escandinavia sin salir de la Comunidad de Madrid. La ruta al Puente de la Angostura es otra opción perfecta para familias que quieren caminar junto al agua en un entorno tranquilo. Y si te gustan las cascadas, la ruta a la Cascada del Hervidero y la ruta a la chorrera de San Mamés son dos propuestas espectaculares que muchos madrileños todavía no conocen. Para los más aventureros, la ruta a la Chorrera de los Litueros en Somosierra te lleva al nacimiento del río Duratón en un paraje de alta montaña absolutamente sobrecogedor.
Preguntas frecuentes sobre la ruta a la Charca Verde
¿Cuánto se tarda en llegar a la Charca Verde caminando?
Desde el aparcamiento de Canto Cochino, calcula entre 1 hora y 1 hora y media para llegar a la Charca Verde, dependiendo de tu ritmo y de las paradas que hagas. El regreso es algo más rápido, entre 45 minutos y una hora. En total, con una parada larga para descansar y comer en la charca, la excursión completa te llevará entre 2,5 y 3,5 horas.
Si vas con niños pequeños, amplía estos tiempos en un 30-40%. Los peques necesitan su ritmo y, honestamente, parar a explorar cada roca y cada lagartija es parte de la diversión. No conviertas la ruta en una carrera contrarreloj; disfruta del camino tanto como del destino.
¿Se necesita reserva previa para entrar a La Pedriza?
No, actualmente no existe un sistema de reserva previa. El acceso se gestiona mediante control de aforo en la barrera de la carretera. Cuando se alcanza el cupo máximo de vehículos dentro del recinto, se cierra el acceso hasta que otros coches salgan. La única forma de garantizarte la entrada es llegar temprano, especialmente los fines de semana y festivos en temporada alta.
Este sistema puede cambiar en el futuro, ya que se ha debatido en varias ocasiones la implantación de un sistema de reserva online similar al de otros parques nacionales. Te recomiendo consultar la información actualizada antes de cada visita para no llevarte sorpresas.
¿Hay fuentes de agua potable durante el recorrido?
No hay fuentes de agua potable a lo largo de la ruta. Toda el agua que necesites deberás llevarla desde casa o comprarla antes de empezar. El agua del río Manzanares, por muy cristalina que parezca, no es apta para el consumo directo. Calcula un mínimo de litro y medio por persona, y en verano mejor dos litros. La deshidratación es el problema de salud más frecuente en las rutas de La Pedriza.
En el área de Canto Cochino puede haber alguna fuente operativa, pero no cuentes con ello como única fuente de suministro. La precaución aquí es fundamental, sobre todo si vas con niños o con tu mascota.
¿Es peligrosa la ruta de la Charca Verde?
No, no es una ruta peligrosa si se realiza con un mínimo de sentido común y calzado adecuado. Los principales riesgos son resbalones en las zonas de roca (especialmente si está mojada), la deshidratación en verano y la desorientación en alguna bifurcación mal señalizada. Ninguno de estos riesgos es grave si vas preparado.
Eso sí, evita salirte del sendero marcado, no escales por las rocas si no tienes experiencia y ten precaución especial con los niños cerca del río y de la propia charca, donde la profundidad puede ser engañosa. Siguiendo estas precauciones básicas, es una excursión completamente segura para toda la familia.
¿Cuándo cierran el acceso a La Pedriza?
La barrera de acceso vehicular a La Pedriza tiene horarios que varían según la época del año. Generalmente, el cierre de entrada se produce al atardecer, pero el horario exacto puede cambiar. En verano el horario es más amplio que en invierno. Además, como ya hemos comentado, el acceso puede cerrarse en cualquier momento del día si se alcanza el aforo máximo.
Un detalle importante: aunque cierren la barrera a la entrada, siempre podrás salir. No te quedarás encerrado dentro del parque. Aun así, planifica tu jornada para tener margen suficiente y no acabar caminando de vuelta con las últimas luces del día, especialmente en invierno cuando anochece pronto.
¿Merece la pena hacer la ruta a la Charca Verde?
Absolutamente sí. La ruta a la Charca Verde es de esas excursiones que ofrecen mucho con relativamente poco esfuerzo. En apenas hora y media de caminata accesible, pasas de estar en un aparcamiento a encontrarte ante una poza de agua esmeralda rodeada de un paisaje granítico que parece de otro planeta. Es difícil encontrar en la Comunidad de Madrid una relación tan buena entre esfuerzo y recompensa.
Ya sea tu primera ruta de senderismo o lleves años recorriendo la sierra, este rincón de La Pedriza tiene algo especial que engancha. Las cabras montesas pastando entre las rocas, el sonido del río Manzanares acompañándote durante todo el camino, esas formaciones de granito imposibles y la propia charca como broche final conforman una experiencia que recordarás mucho tiempo. Planifica tu visita con antelación, respeta la normativa del Parque Nacional y disfruta de uno de los tesoros naturales más accesibles que Madrid tiene para ofrecer.

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